Necesito de alguien, que me mire a los ojos cuándo hablo.
Que escuche mis tristezas y desiertos con paciencia y aún cuándo no comprenda, respete mis sentimientos.
Necesito de alguien, que venga a luchar a mi lado sin ser llamado.
Alguien lo suficientemente amigo, cómo para decirme las verdades que no quiero oír, aún sabiendo que puedo irritarme.
Por eso, en este mundo de indiferentes, necesito de alguien que crea en esa cosa misteriosa, desacreditada y casi imposible: ¡ LA AMISTAD !
Que se obstine en ser leal, simple y justo.
Que no se vaya, si algún día pierdo mi oro y no pueda ser más la sensación de la fiesta.
Necesito de un amigo, que reciba con gratitud mi auxilio, mi mano extendida, aún cuándo eso sea muy poco para sus necesidades.
No pude elegir, a quienes me trajeron al mundo, pero puedo elegir a mi amigo.
En ésta búsqueda, empeño mi propia alma, pues con una amistad verdadera.
La vida se torna más simple, más rica y más bella.
viernes, 1 de abril de 2011
Niño Viejo (a los niños de la calle)
Dame tu dolor, niño viejo,
que tus lágrimas rueden por mis mejillas
y el crujir de tu impotencia
sea mi tormento y no el tuyo;
Dame tu dolor, niño viejo,
que mi corazón sienta el frío
y la indiferencia de los demás,
y mis brazos robustos de adulto
aguanten tus penas y sufrimiento
en dulce crucifixión.
Dame tu dolor, niño viejo,
que mis espaldas carguen tu soledad
y tus gritos callados
revienten mi garganta.
Dame tu dolor, niño viejo,
que mis manos entreguen amor
y llenen tus manos vacías,
que mis risas sean las tuyas
y, cual pintor, mis pinceles den siempre
el color de una sonrisa
a tu tierno y serio rostro
de niño viejo.
que tus lágrimas rueden por mis mejillas
y el crujir de tu impotencia
sea mi tormento y no el tuyo;
Dame tu dolor, niño viejo,
que mi corazón sienta el frío
y la indiferencia de los demás,
y mis brazos robustos de adulto
aguanten tus penas y sufrimiento
en dulce crucifixión.
Dame tu dolor, niño viejo,
que mis espaldas carguen tu soledad
y tus gritos callados
revienten mi garganta.
Dame tu dolor, niño viejo,
que mis manos entreguen amor
y llenen tus manos vacías,
que mis risas sean las tuyas
y, cual pintor, mis pinceles den siempre
el color de una sonrisa
a tu tierno y serio rostro
de niño viejo.
Gladys Davalos Arze
domingo, 14 de febrero de 2010
EL KOKI
Cuando decidí traerme al Koki a mi casa, no lo pensé tanto. El niño estaba en Tiempo Joven (centro de reclusión para menores), y se acercaba la fecha de su libertad. Sus amigos estaban todos detenidos, y el ruco que construímos lo habían quemado, porque llegaron personas grandes y se los quitaron. El Gatica, enojado, le prendió fuego y quedó hecho cenizas. "Nadie va a ocupar el lugar que hicimos para nosotros, tía.."
El Koki iba a volver a deambular por las calles, y ahora solo. Era un niño muy alegre y simpático, bueno para el deporte y para comer... nada en él me provocaba ni el mas mínimo temor. Pánico sentía por su futuro, y Dios me iluminó con su amor y decidí traerlo a vivir con mi familia. Hablé con mis hijos, y nadie manifestó ningún rechazo. Ya los conocían a todos, iban conmigo a las caletas, y felices jugaban todos juntos.
Muchos de mis amigos y familiares pensaron que yo estaba loca. Pero pienso que si hubieran sentido lo que yo, tampoco hubiesen dudado traerlo a la casa.
Llegó el cinco de octubre de 2006, y le esperaba su pieza y un baño, que eran las dependencias de mi casa, no por aislarlo por nosotros, sino para respetar su intimidad y hacer que se acostumbrara a vivir con nosotros.
El Koki el primer dia en mi casa
Desde el primer dia el Koki se portó bien. Hacía el aseo de su pieza, como todos mis otros niños, ya que no tenía nana que me ayudara. Empezó a realizar actividades de arte, y deporte con mi hijo Martín. Ambos se hicieron muy amigos, tanto que cuando llegó mi padre a vivir conmigo, Koki le cedió su pieza y los dos ordenaron una pieza para ellos. Nunca tuvieron problemas. Ni el Koki con el desorden del Martín, y el Martín generosamente le cedió un espacio, y como hermanos compartieron hasta hoy su pieza.
Mis niños, Martin y Lole con el Koki
Pasaron cosas maravillosas. Con el tiempo, Koki quizo que lo llevaramos donde su padre. Y llegamos a la casa de éste justo para el día de su cumpleaños. Estaba feliz, agradecido al ver a su hijo que no veia hacia tanto tiempo. Se abrazaron y besaron mucho, y pasamos una tarde muy agitada, celebrando el cumpleaños de don Osvaldo con un rico cocimiento y una torta gigante. Desde ahí, Koki visitó a su padre todos los fines de semana.
Al segundo año que el Koki llevaba en mi casa, y en uno de esos fines de semana en que yo creía que se encontraba con su padre, fue a visitar a sus amigos a la caleta del Arzobispo. En el puente Arzobispo, Providencia con Eliodoro Yañez. Alli sucedió lo que siempre me habia temido. Por un error mal intencionado, Koki y Paul cayeron presos acusados de robo y de violación respectivamente. Koki llevaba dos años viviendo conmigo, y nunca me robó nada, y nunca manifestó un comportamiento de ese tipo, con nadie de mi familia. Paul, que también lo conocía, era un niño de 14 años, que le gustaba cantar y tocar guitarra, que me pedía que lo adoptara también, que el trabajaría para mantenerse.. era un niño sano y normal.
Nunca creí lo que vi en la televisión ese día sábado a la hora de almuerzo. Gran noticia gran. Koki y Paul en los tribunales acusados de agredir a una mujer de 28 años.
Pero ¿Cómo? ¿Que hacía ahi? Corrí por la casa como loca tratando de ver qué haría. Llamé a un primo abogado. Día sábado no se puede hacer nada, Lole. El domingo era día de visita. Partí al dia siguiente a ver que podía hacer. Nada, el alcaide atendía los lunes a la una y media. Todo ese día sufrí pensando qué sentiría el Koki. Si pensaba que yo ya sabía, se sentiría pésimo creyendo que yo lo iba a culpar, y lo iba a juzgar. Nooo, yo lo único que quería era verlo para que supiera que estaba con él y que no creía ni una palabra de lo que habían dicho. Ese era mi apuro antes que nada. Que el supiera que yo estaba con él y que lo amaba y que creía en él pasara lo que pasara.
El día lunes parti a pedir mi audiencia con el alcaide para poder ver al Koki y decirle lo que tenía que decirle. Había varias personas antes que yo. Yo no sabía lo que pasaría, era un trámite que nunca en mi vida me habría imaginado tener que hacerlo. Pero estaba ahi, y dispuesta a lo que fuera por hablar con el Koki.
Me atendió el alcaide. Me miró raro. Señor, tomaron preso a un niño que vive en mi casa, y aunque vivía en los puentes, ahora, hace dos años lo tengo en mi casa y se ha portado como un hijo. Necesito hablar con él, necesito decirle que lo quiero y que vamos a hacer todo lo posible por sacarlo y por ayudarlo. Me preocupa que crea que no estamos detrás.. por favor,.. déjeme verlo. El señor alcaide comprendió, Dios lo hizo comprender. Ya que me miraba como bicho raro, y no entendía mucho. Pero su capacidad humana de comprensión no dudó en dejarme diez minutos con mi Koki y autorizó mi entrada a la cárcel, aunque no era ni dia de visita.
Corrí por los pasillos, pero los gendarmes me dijeron que con polera negra no podía entrar. Salí a la entrada, y alli estaban el Carlitos y la hermana del Koki. Le saqué la polera al Carlitos y me la cambié, ahí, en plena vía publica. Los minutos corrían, asi es que junto al gendarme que me custodiaba entré denuevo y recorrí los largos pasillos de Santiago Uno, que es donde llegan los reos por prisión preventiva.
El Koki me esperaba detrás de una mesa, con su mirada hacia el suelo y sus ojitos llenos de lágrimas. Kokii, como estay? No me hablaba. Avergonzado no se atrevía ni a mirarme. Llorando nos abrazamos, y le di muchos besos y le dije que no se preocupara que creía en él y que esto podía haber pasado. Se había ido a tomar una cerveza con el tubi, y pasó todo.. tía yo no robé nada.. lo se hijo. Lo sé. Le aseguré que ibamos a luchar juntos, que tuviera paciencia, pero que iba a hacer lo mejor que podía hacer. Koki, portate bien, para que no pase nada, y yo vengo apenas tengas dias de visita. Un abrazo cálido y amoroso selló el pacto que habíamos hecho dos años atrás. No. No lo abandonaría.
Mi primo abogado, me contactó con Felipe Marín, abogado profesor de la clínica jurídica de la Universidad Diego Portales. En nuestra primera reunión, estaban sus alumnos, mis hijos, Carlitos y la Pía. Contamos los sucedido, y ellos ya tenian todos los papeles en sus manos. Es difícil la causa, Loreto, me dijo preocupado Felipe. Estos niños son esquematizados como delincuentes, y no se puede hacer mucho. Felipe fue duramente realista, y me dejó aterrada. Nadie investiga estos casos. Necesitamos saber lo que realmente pasó, y la investigación la van a tener que hacer ustedes. No hay problema, recorreremos el lugar interrogando a medio mundo. Salimos dispuestos a ser detectives o lo que sea por nuestros niños.
Mientras tanto, Koki seguía en Santiago Uno, en detención preventiva... ya tenía los dieciocho años, asi es que de ahí, si era juzgado, pasaría a la Penitenciaría directamente. Los casos de violación y robo, son castigados severamente tanto por los gendarmes, como por los reos.
Fue un tiempo tremendamente difícil. Llevarle ropa limpia, algo de comida, visitarlo.. todo era un mundo. Las encomiendas se recibían algunos días, habia que estar desde las 5 de la mañana haciendo la fila.. el lugar de reclusión quedaba muy lejos. Algunas ropas se podían llevar.. algunas comidas... no entrabas vestido de cualquier manera. Te revisaban entera, y revisaban todo lo que llevaras.
Penal Santiago 1
Este lugar se convertiría en un lugar que visitaría todas las semanas, todos los días martes, durante 3 meses.
Carlitos y yo fuimos a la calle del puente del arzobispo a contactar a todos los testigos del hecho de ese horrible dia. Recolectabamos información y se la llevabamos a Felipe y sus alumnos para que hicieran algo por el Koki. Ese equipo se convirtió en nuestra tabla de salvación, y nos comunicabamos y nos juntabamos semanalmente para registrar la situación del Koki.
Yo empecé a ir todos los martes a ver al Koki. Nunca me imagine verme en esa situación y rodearme de la gente con la que estuve. Gente de escasísimos recursos, de una educación precaria, que tenían a sus hijos, maridos y hermanos presos por diversos motivos. Gente solidaria, que del primero momento se dieron cuenta que yo no era de ese lugar, y en vez de excluirme, me apoyaron y nos acompañamos cada martes en la visita de nuestros seres queridos.
Pasara lo que pasara, los martes eran sagrados. Me levantaba temprano y partía a Santiago 1, en el metro, preocupada de que mi ropa fuera la adecuada, y no le llevaba nada de comer al Koki, porque eso atrasaba mi entrada con todas las revisiones que nos hacían. Desde sacarse toda la ropa, y mostrarse entera, para que no detectaran nada raro, hasta sentarme en una silla (como la silla eléctrica) en calzones, para ver si no portaba drogas en mi interior.. increíble, esas pobres mujeres son maltratadas y humilladas por las gendarmes, hasta por la ropa interior que llevas. Entre mis reflexiones, descubrí que nosotros mismas eramos las culpables, ya que muchas de ellas entraban drogas en capsulas que se introducían en la vagina, entre los sostenes, marihuana dentro de los cigarrillos, en las galletas, etc.
Dios estuvo todo el tiempo conmigo. Ya que siempre lograba entregar mi carnet, que lo pedían 3 horas antes, para entrar en orden, y nunca me quedé sin ver a mi Koki. Las amigas me esperaban y me guardaban un hueco en la fila... Apurate niña.. que ya están pidiendo los carneses!! Corría por la calle, junto a varias que hacían lo mismo.
Cuida a tu hijo, me dijo alguna vez, una de ellas. Los gendarmes les pegan, pide un recurso de protección para él... Pucha que me asustaban a cada rato. Pero al final entraba y corría por los pasillos, eteeernos de largos hasta la sala 7 donde me encontraba con mi Koki, y comprobaba que se encontraba en perfectas condiciones, tranquilo, protegido por todos los que sabían que había vivido bajo los puentes, y me decían: el mapocho es un cabro bueno.. no se preocupe, nosotros lo cuidamos. Reos increíbles. Ladrones, asesinos, secuestradores... eran mis amigos y me cuidaban a mi Koki.
No se veía ninguna esperanza. Tanto el Koki como el Paul, seguirían presos, y mi terror era que fueran condenados y el Koki, por ser mayor de edad entrara a la Penitenciaría. Koki, le dije un día, si te condenan te vai para afuera.. te vai a Arica y allá te vamos a ver. Dicen que allá son menos peligrosos. El Koki, siempre tranquilo y esperanzado, tía me decía, el que nada hace, nada teme.
Después de 90 días, se haría el juicio al Koki y al Paul, y serían condenados. Por esa fecha, Felipe Marín nos citó a su oficina. Vamos a pedir que el Koki pueda salir y hacer su prisión preventiva en la casa. Tenemos que demostrar que no es un peligro para la sociedad, y asi esperamos el juicio con el Koki en tu casa. Reúne todo lo que puedas que demuestre que el Koki no es peligroso.
Mandé mails a todos mis amigos, que de vuelta me enviaran una carta que certificara que el Koki no era peligroso, y que lo conocían viviendo en mi casa, con mis hijos hacía dos años. Todos me enviaron su carta, y yo las imprimí una a una para llevarlas al tribunal. Hicimos una carpeta con todo el material necesario. El señor del kiosko de diarios me hizo la suya. Yo lo conozco mucho, y es un cabro bueno. Me dijo.
Llegó el dia del juicio, partimos toda la familia, para ver al Koki también , pero solo dejaron entrar a los mayores. Después de un tenso juicio, la jueza dictaminó que Koki y Paul eran un peligro para la sociedad, asi es que seguirían en prisión preventiva en Santiago 1. Fue un palo muy grande. Ya que esta resolución no nos daba ninguna esperanza para el futuro. Deshecha me vine a la casa.. y seguí llendo los martes a ver al Koki. Un mes después, me llaman por teléfono, que nos prepararamos porque el Koki salía libre el fin de semana. ¿¿¿Cómo??? La víctima había dicho la verdad, y los niños eran inocentes. La vida me cambió.. creí denuevo en la gracia divina. Jesús, gracias.. Antes de esto, era vivir una situación injustisima que me mantenía pisando sobre una cuerda floja, mi tiroides zapateaba, bajé muchos kilos, lo que no me venía mal, pero siempre con el alma en un hilo.
Ya estaba completamente perdida en mi fe, no en Dios, sino en el mundo... A cada rato me acordaba de los detenidos desaparecidos y sus familias. En ese tiempo no había justicia, no había amor, no había verdad. Pucha que tienen que haber sufrido.. y no tuvieron un final feliz.. luego no sólo luchando por la verdad, sino que tuvieron que luchar para que les entregaran los cuerpos de sus seres queridos... y muchos ni eso vivieron. Muchas mamás murieron sin saber si su hijo estaba muerto.. y sin siquiera ver sus cuerpos..
¡Qué horrible! yo tenía mucha suerte. La verdad había triunfado. No sabes cuanto te agradezco mi Dios. Pobre mujer que había mentido, ahora todo se volvería contra ella. Casi me daba pena.
El dia viérnes de esa misma semana, saldría el Koki, partimos con el Carlitos a Santiago 1, a las 6 de la tarde, que era la primera hora que nos dijeron saldría. Las 6, las 7, las 8.. las 10, luego sería a las 12.. y nada. Mucha gente esperaba alli a sus parientes que saldrían en libertad. Todos detrás de una línea amarilla pintada en el suelo. Sin poder acercarse a la reja. ¿Qué les pasa? ¿Qué van a hacer cerca de la reja? Humillación tras humillación. Los parientes de los reos son tratados igual que ellos.
A las tres de la mañana soltaron al grupo en libertad. A las tres de la mañana vi a mi Koki cruzar la reja y salir corriendo a abrazarme. Salimos corriendo y nos subimos al auto. No más pesadilla, no más infierno.. Libreeee
El juicio para sobreseerlos fue un mes después. El Koki ya se encontraba con nosotros. Esta es noticia, decía Felipe Marín, las van a bombardear los medios. Y asi fue. Al dia siguiente del juicio llegaron todos los canales de TV a mi casa. Y la noticia recorrió el mundo. No me importó dar una buena noticia al mundo. Se había hecho justicia, había triunfado la verdad.
Año 2008
Luego que a todos los amigos de la generación del Koki, los tomaran presos, y por su edad llegaron a la Penitenciaría, con varios años en contra por robo con intimidación, siguieron llegando niños al puente Bulnes. Ahi seguimos nuestra tarea, después que salieron en libertad el Paul y el Koki de su injusta acusación de robo y violación. Estos niños estuvieron 3 meses presos injustamente. Logramos hacer algo por ellos, y salieron libres. Despues de esos meses terribles, nos reunimos bajo el puente Bulnes a conversar, regalonear y darles algo de comida para seguir con nuestras actividades.
Lo que uno recibe de estos niños, no se puede describir. Lo único que espero, es que ellos hayan logrado percibir el cariño y la impotencia que senti al verlos tan indefensos, como mis propios hijos, durmiendo con esas caritas de niño en ese lugar que ellos llaman su hogar... al final terminas amandolo.. y extrañandolos
miércoles, 7 de octubre de 2009
LOS PROGRAMAS PARA LOS TALLERES
Creímos en el arte como un medio de llegar a los niños y motivarlos a salir del oscuro mundo en que estaban.
Con Carlos Ulloa, mi partner en todo lo relacionado con el arte, hicimos varios programas para hacer talleres con los niños.
A continuación uno de los tantos::
Tenemos la convicción que el arte es un medio adecuado como para llegar a los niños que se encuentran viviendo en las distintas caletas del río Mapocho.
Con Carlos Ulloa, mi partner en todo lo relacionado con el arte, hicimos varios programas para hacer talleres con los niños.
A continuación uno de los tantos::
Únicamente escuchando al corazón, se puede hablar de arte sin disminuirlo. Todos llevamos en nosotros una parte de verdad, pero nosotros mismos la ignoraremos si no experimentamos el apasionado anhelo de buscarla, ni sentimos ningún deseo de decirla. Quien deja resonar en su interior las voces divinas es el único que sabe respetar el misterio de la obra, de la que ha extraído la necesidad de hacer compartir su emoción a los demás hombres.
Experimentamos una concepción del Arte como un medio de expresión pura de cada ser humano, que reúne tanto las diversas formas y experiencias de vida como los sentimientos y emociones que se van quedando en nuestro interior y que nos conforman como personas, con un enfoque propio y una visión natural de lo que es la vida, y de lo que conocemos de ella.
Los niños de la calle han vivido diversas experiencias, las que los han marcado y más que estigmatizarlos como personas marginales, les han servido para su sobrevivencia y los han hecho personas muy sensitivas y perceptivas.
Nuestros objetivos se basan principalmente en utilizar mediante el arte, todas estas experiencias y transformarlas en elementos positivos y constitutivos de una nueva forma de llevar la vida. Esta nueva visión será un descubrimiento renovador para los niños, lo que constituye un principio fundamental para nosotros: el hecho que ellos mismos descubran en sí mismos sus propios valores y se reconozcan parte de un todo, lo que para ellos siempre ha sido algo imposible de creer, convicción que los ha llevado a tener, por ejemplo, conductas antisociales.
Los haremos ver entonces, que tienen valores, que tienen miles de recursos que se pueden utilizar de manera positiva, y esto los convertirá en personas integrales, seguras de si mismas y capaces de autogestionar su propia vida en beneficio de ellos mismos y de la sociedad.
La enseñanza a través del arte, nos permite ahondar en muchas facetas que los niños poseen, ya que, como sabemos, es el mejor medio como para entender y conocer sus experiencias y sus percepciones. Por lo tanto, todas nuestras actividades irán enfocadas hacia esa perspectiva, que los niños puedan expresar lo que tienen adentro y lo que anhelan para orientarlos y guiarlos a realizar por mérito propio sus sueños y anhelos. Es por esto, que nuestro proyecto está enfocado a levantar una escuela de artes y oficios, en la que el arte, será un medio de expresión , por lo tanto de sanación, y una forma de acogerlos amorosamente, darles consuelo y generar fuertes vínculos de compromiso mutuo. Los oficios ofrecen una multiplicidad de herramientas como para que los niños aprendan a ser autosuficientes, siendo los talleres de excelente calidad, como para que su trabajo pueda sustentarlos el día de mañana. El deporte, siempre está presente en el ser humano, tanto como para la sanidad física y mental, como también una herramienta de recreación y también de sustento.
OBJETIVOS ESPECIFICOS
La educación, el desarrollo y el encuentro en el arte
Consideramos que el arte, como ámbito del quehacer de todo ser humano, constituye un importante factor promovedor del desarrollo por cuanto posee una potencia incomparable desde varios puntos de vista. Por lo tanto, es el arte nuestro punto de partida, a través del cuál podremos realizar nuestros objetivos en este proceso.
· Entregar actividades que los mantengan concentrados.
· Enseñarlos a utilizar en su favor elementos que se encuentran a su alcance.
· Mejorar su calidad de vida, en relación con sus pares.
· Compartir experiencias de vida que reflejen una actitud creativa como solución.
· Utilizar elementos artísticos como colores y formas para expresar sentimientos y emociones.
· Mediante nuevas propuestas creativas, hacer ver a los niños que su situación no los desmerece frente a los demás, sino por el contrario, como son personas con la necesidad de utilizar cualquier recurso que esté a mano para sobrevivir, son personas capaces de crear algo de la “nada”.
· Investigar sobre el arte como una forma de trabajo, entendiendo que el trabajo es una actividad peculiar de la humanidad.
· Investigar las distintas facetas del arte y aplicarlas como medio de expresión del interior de cada uno.
Para cumplir con estos objetivos, lo haremos a través de la expresión plástica, la expresión corporal, la expresión teatral, la expresión literaria y la expresión musical.
Así, los niños con su creatividad se abastecerán de recursos para realizar creaciones según sus propias percepciones y escogerán el medio de expresión y los materiales que más los identifique.
OBJETIVOS ESTRATEGICOS
· Encontrarse consigo mismo
· Validar la propia experiencia
· Comprometerse e identificarse con el propio quehacer
· Reconocerse como ser individual, único en el mundo
· Reconocer los propios procesos de cambio y desarrollo personal
· Favorecer una imagen positiva de sí mismo
· Expresarse y comunicarse con los otros
· Desarrollar sentimientos de seguridad y autorrealización
· Valorar el trabajo y el aprendizaje
· Desarrollar la capacidad de escucha, trabajo en equipo y la participación comunitaria
· Reforzar la solidaridad y el respeto por la diversidad
CONTENIDOS
· Tener presencia con los niños y al mismo tiempo, formarlos como personas pertenecientes a una sociedad, entregándoles valores que los contengan en su condición actual, como el afecto, la solidaridad, la esperanza, etc.
· Entregar nuevos recursos que los inviten a salir de la situación en que se encuentran.
· Establecer horarios creando hábitos dentro de su quehacer diario, y así evitar conductas que los lleven a un comportamiento excesivo, como por ejemplo delinquir y drogarse.
· Trabajar en equipo
· Darlos a conocer a través de sus creaciones artísticas, entregando su visión de mundo a la sociedad y demostrar así, la belleza de su existencia.
METODOLOGIA
Se realizarán actividades recreativas y artísticas con un horario a determinar, dependiendo del taller. Se comienza con un desayuno y se termina con una comida. Se realizarán actividades cuyos contenidos se desarrollen en cada día de taller.
El número de beneficiarios sería de quince niños por taller.
Utilizaremos como materiales todo tipo de elementos naturales y de deshecho, que sean fáciles de conseguir y de manipular, y que estimulen la imaginación de los niños, además de materiales formales.
Según la experiencia que hemos adquirido, los niños de la calle sufren de mucha ansiedad, debido al temor que les produce no hacer nada, el que evaden con drogas, así es que partiremos con muchas actividades relacionadas entre sí, orientadas en un principio a equilibrar y a ordenar los “horarios” en el transcurso del día.
La infraestructura en un principio, será muy sencilla, utilizando materiales que no provoquen ni ansiedad ni frustración de parte de los niños. A medida que los niños se vayan acostumbrando iremos implementando los talleres de manera de cuidar el no provocar distracción en sus cabecitas.
martes, 22 de septiembre de 2009
CHARLES CHAPLIN, una inspiración
Todo el amor que despertaron estos niños en mi corazón, hizo que naciera en mi una necesidad increíble de expresar esta inquietud y tratar de volcar mi creatividad para ayudarlos a salir de la calle. Me puse entonces, a trabajar como loca buscando la manera de vaciar lo que yo sentía y utilizarlo de alguna manera para sensibilizar a la gente y poder conseguir recursos y lograr lo que era mi sueño. Una escuela de artes para los niños, que al mismo tiempo sirviera para que ellos se desahogaran, sanaran su auto estima y creando a partir de su insaciable creatividad pudieramos hacer algo.
La forma en que estos niños sobrevivían, me hizo ver que su desarrollo creativo era bastante alto, y el arte era, por lo tanto la manera de ayudarlos.
Planteamos esta iniciativa al equipo con el que estabamos trabajando, y con el que ya habíamos tenido un fracaso con otro proyecto creado por Pía Salas.
Descubrí en mi inquietud, paseando por internet, y buscando información de gente que había vivido en la calle, que uno de ellos era nada más y nada ménos que Charles Chaplin, y siendo un artista tan importante y tan increíble, me adueñé de sus palabras. Un poema maravilloso que escribió y que sentí nos serviría como para que la gente supiera lo que es vivir en la calle y que estos niños pueden llegar a ser personajes imprescindibles para la humanidad, como lo fue Chaplin.
Usando entonces, fotos de los niños que teníamos realicé muchas creaciones.
La forma en que estos niños sobrevivían, me hizo ver que su desarrollo creativo era bastante alto, y el arte era, por lo tanto la manera de ayudarlos.
Planteamos esta iniciativa al equipo con el que estabamos trabajando, y con el que ya habíamos tenido un fracaso con otro proyecto creado por Pía Salas.
Descubrí en mi inquietud, paseando por internet, y buscando información de gente que había vivido en la calle, que uno de ellos era nada más y nada ménos que Charles Chaplin, y siendo un artista tan importante y tan increíble, me adueñé de sus palabras. Un poema maravilloso que escribió y que sentí nos serviría como para que la gente supiera lo que es vivir en la calle y que estos niños pueden llegar a ser personajes imprescindibles para la humanidad, como lo fue Chaplin.
Usando entonces, fotos de los niños que teníamos realicé muchas creaciones.
Poema de Chaplin
jueves, 6 de agosto de 2009
LOS TALLERES DE ARTE
(Con el instinto de supervivencia de estos niños, han crecido como unos tremendos creadores...
Lo que creimos teniamos que enseñarles, resultó que no era nada nuevo para ellos...)
Lo que creimos teniamos que enseñarles, resultó que no era nada nuevo para ellos...)
Taller para construír un ruco que los protegiera
Cada día más involucrados con los niñós necesitabamos y queríamos hacer algo por ellos, pero los recursos económicos eran pocos, y no teníamos personalidad jurídica como para pedir donaciones directamente a las empresas. Al mismo tiempo que seguíamos reuniéndonos en mi casa, para lograr crear instancias de encuentros y de ayuda para ellos, estábamos un poquito enamorados de los niños, y no queríamos dejarlos solos, nos dividimos los días y cada día de la semana había alguno de nosotros, visitando a los niños y ayudándolos en lo que necesitaran. En mi caso, con problemas en casa, y con tanto niño, no me era muy fácil ordenarme para visitar la caleta, así es que cuando podía partía con algo de comida y los despertaba para alimentarlos y chacotearnos un ratito.
Pero un día, no dimos más, y como teníamos claro como vivían, en un costado del río Mapocho, en un verdor que había, en la esquina de Vivaceta con la carretera, no sé cuál, tirados unos colchones en el suelo, y protegidos con plásticos, decidimos en una de las reuniones, crear un proyecto de talleres de arte, el que consistía en mejorar su ruco, y armarlo de manera que fuera más sólido para que estuvieran más seguros.
Todo resultó muy bien, quedamos a cargo con el Carlitos de mover a los niños y enseñarles a construir un ruco con materiales que consiguieron los demás. No sé cómo, en un momento teníamos las maderas, clavos, sierras, martillos, zinc para el techo, y llegó el gran día en que teníamos que empezar con ellos a mejorar su ruco. No teníamos dinero como para funcionar, pero con la buena voluntad de todos, empezamos a trabajar, primero limpiando todo, amigos con buena voluntad consiguieron que les fueron a desinfectar todo el lugar y una vez desinfectado, desarmamos todos los cachureos, ropas y perritos que circulaban por ahí, y quedó todo impeke, para empezar.
Los niños reaccionaron inmediatamente, todos nos organizamos y comenzó la tarea. Pensamos que iba a ser más difícil moverlos, pero no fue así. Creímos que sobre construcción no sabían nada… pero nos equivocamos, cada uno tomó los materiales, y sabían perfectamente qué hacer, y trabajamos durante dos días completos, ellos, con mucha paciencia, ya que todo lo que quedaba a medias, los perjudicaba más , porque tenían que dormir ahí entremedio de la obra. Gracias a los hombres que nos acompañaron, Carlitos, y nuestro querido amigo francés, Gregoire, quienes fueron los jefes de obra, el ruco quedó listo en dos días, sólido, armado y hasta con una puerta para que los niños tuvieran privacidad. Hicimos lo que pudimos, y resultó una pieza de más o menos 3 x 4 metros dónde los niños instalaron todos sus colchones, bajo un techo de zinc que los protegía de la lluvia. Cometimos algunos errores, una ventana muy grande, y sin vidrio, así es que nos alegaron harto para el invierno por el frío. Pero ellos corrigieron rápidamente ese error pegando plásticos y colgando frazadas en ese hueco. En realidad creímos que la pieza era muy ahogante, y esa fue nuestra intención… además del susto que se quemaran con tantos bidones de bencina que circulaban dentro, y los cigarros y otras cuestiones que estos niños comparten cuando nosotros no estamos. No somos ciegos a su forma de vida. Sólo les pedimos que traten de dejar sus vicios (que no son nada más que formas de evasión y de pasar el día, sin nada para comer, ni qué hacer...) por un ratito para poder conversar y regalonear. Estar ahí con ellos es una experiencia increíble, se alegran de que vayas y compartas con ellos, pero a veces no te pescan, tienen malos días y les basta con tu presencia, sin que los molestes mucho… y así aprendimos a querernos. Sólo sintiendo que estamos, y que cuentan con nosotros, por ahora, desde ahí, desde su ruco. Cada uno de nosotros tenía su vida, pero ya estábamos involucrados con los niños de la caleta del puente Bulnes, y formaban parte de nuestras vidas. Ya nunca más éramos las mismas personas, habíamos entrado en un mundo increíble que no conocíamos y que era mucho más cercano a nosotros de lo que nunca imaginamos. Ese era el mundo real, los niños vivían la vida tal como les llegaba y no podía ser más primitiva y natural.
Tarjetas de Navidad
Nuevamente nos reunimos en mi casa, y muy conformes y felices con la experiencia de arreglar el ruco de los niños, creamos otro taller que nos iba a mantener más tiempo juntos y al mismo tiempo podíamos sacarlos de su dolorosa cotidianeidad y darles afecto y alimento para que no estuvieran tan dejados. El taller consistía en dibujar y pintar motivos de navidad para luego convertir los dibujos en tarjetas de pascua para así tener algún sustento para seguir trabajando. Ideé un proyecto para esto, y lo hice con mucho entusiasmo. Me fascinaba la idea de tenerlos cerca, sentir que algo concreto se hacía, y una vez más, a través del arte que es mi pasión, poder lograr un encuentro y un vínculo más estrecho, más real y por lo tanto poder hacer algo por ellos aunque fuera por un tiempo. El proyecto era el siguiente:
El proyecto “Tarjetas de Navidad” duraba un mes. Los días martes y los jueves de 9 de la mañana a 6 de la tarde. Puse mi casa como taller, y gracias a la generosidad de uno de los participantes de nuestro equipo, Mario Tornero, quién sacó de su bolsillo los 200.000.- pesos que costaba toda la logística, comenzamos felices a trabajar. En la calle Meiggs compramos todos los materiales, tanto de pintura como de casa para atenderlos y darles comida en platos y vasos de plástico.
Fuimos a hablar con los niños para prepararlos y avisarles que los íbamos a ir a buscar para traerlos a mi casa. El día anterior, prepararon un cocimiento, para que durmieran bien, y pudieran levantarse temprano. Las noches de estos niños no tienen horario, ya que por el frío, circulan hasta tarde en la calle macheteando, y a veces se van al ruco para drogarse y tomarse unos tragos para pasar el frío. La idea era distraerlos y cansarlos para que durmieran harto y poder despertarlos más o menos temprano. La verdad es que con estos niños, uno dispone tiempos y se programa, pero ellos tienen su forma, y siempre tienes que cambiar los planes y adecuarlos a ellos. El primer martes partí tempranito a buscarlos. Tipo nueve de la mañana. Carlos se quedó en la casa convirtiendo el living en un gran taller de trabajo, forró el piso con plástico, y corrió los muebles. A cada niño le compramos una tabla de trupán para que usaran de tablero, y cada niño tenía listo los materiales. Cada uno con su bloc de dibujo, pinceles y témperas.
Llegué a la caleta y no se veía un alma. Toqué la bocina, y nadie se asomó. Me bajé y golpeé la puerta. Algunos murmullos… - tamos durmiendo... Entré. Niños los vengo a buscar. ¿Estamos listos? Hoy es el gran día... Debajo de las frazadas se aparecieron unas cabecitas… ¡hola tía loca! - vamos niños, a levantarse. Los espero afuera. De a poco fueron saliendo a medio vestir... - tía, es muy temprano, tu estai loca!! - Vamos, lo vamos a pasar súper bien, tenemos un rico desayuno preparado para ustedes. A subirse al auto. Un poco desganados y muertos de sueño, obedecieron. Era un compromiso, y estos niños cumplen. Se subieron como 9 niños al auto, y partimos felices. Lo primero, y lo que no perdonan en un auto: La radio. Tengo que comentar que yo odiaba el reggaetón antes de conocer a estos niños. Me reventaba la cabeza. Pero ahora, con el tiempo, me fascina escucharlo. Me remonto a ese tiempo, escucho las voces, escucho la letra, y me acuerdo de los niños del puente, de sus historias, de su alegría, de sus amores. Antes nunca me detenía ni a escuchar la letra de la canción solo me retumbaban los bajos y los tambores en los oídos, y tenía que volar a apagar la radio. Hoy lo escucho y no puedo más que sonreír, o llorar, según como esté... y le pido a Dios que estén donde estén, los cuide y los regalonee. Al final, te acostumbras a perderles la pista, su paradero es a veces muy inestable, y uno se relaciona con cada uno de ellos, y en estos momentos en que escribo, hay varios que no sabemos donde están. Hay varios en la Penitenciaría, otros que están por ahí o algunos han vuelto a sus casas, por un rato, o están en alguna casa de acogida. Todo esto se ha diluido debido a causas que no pudimos manejar, y pasó lo que tenía que pasar, y no pudimos realizar nuestro sueño, todavía. Aún luchamos, pero ha pasado el tiempo, y ha sido muy difícil mantenerlos a todos con nosotros. Por todo esto, el reggaetón, me los recuerda a todos y a cada uno de ellos. Bueno pero más adelante entenderán a lo que me refiero. En mi auto, manejando como pude, con 9 niños arriba, la música reggaetón a todo volumen, atravesé el centro derecho para mi casa al taller de Arte. El corazón se me salía por la boca. En la casa, el Carlos nos tenía un rico desayuno, con cereales, leche y sándwiches para todos. No todos tomaron desayuno, no todos tomaron leche, no todos comieron cereales. Tuvimos que cambiar el menú, y a algunos darles café para que despertaran y pasaran la mona de la noche anterior. Después de comer algo, todos pidieron la ducha para bañarse y despertar. Así es que primer cambio de nuestros planes, a bañarse y a lavarles la ropa que es lo que mas les interesa. La higiene y andar limpios es lo que más les importa. Pasamos media mañana en eso, sacando toallas para todos, inventándolas, y pasándoles ropa limpia, mientras la de ellos se lavaba y se secaba. Mis niños estaban en el colegio, así es que pudimos dedicarnos con el Carlos a todos estos quehaceres sin problemas. Nuestra idea era motivarlos con música navideña, villancicos, y música new age, para tranquilizarlos. No pudimos mucho, porque descubrieron los CDs de reggaetón de la Camila, mi hija, y los pusieron a todo volumen. Segundo cambio de planes. El reggaetón los motivaba, y lejos de lo que pensábamos, se concentraron, y se pusieron a dibujar y a pintar primero, lo que ellos querían pintar y nada con el tema de la Navidad. Este tema también era un poco conflictivo, y difícil de llevar con estos niños. Algunos no sabían de Jesús, otros no les interesaba mucho, y no podíamos apelar a regalos ni a comidas de navidad, se entiende el motivo. Así es que conversamos sobre la humildad del nacimiento de Jesús, en una caleta (pesebre), y sobre el mensaje de amor que nos dejó como persona y como súper héroe y también porqué no decirlo, los motivó la platita que iban a ganar con la venta de las tarjetas de navidad. Así logramos que dibujaran motivos navideños, los que conocen muy bien, ya que no están ajenos a lo que sucede. Nos reímos harto, cuando divertidos dibujaron y pintaron los adornos navideños que no eran más que ramitas de marihuana. Yo no la distinguía como diseño, así es que me hicieron harto lesa. Pero eran ramas lindas y muy decorativas, así es que como artista liberal y amante de la belleza, dejé pasar el tema, y después vería cómo las arreglaríamos. Era un poco paradójico, o absurdo hablarles a los niños de la calle sobre la navidad, si para uno es un poquito frustrante en lo que se ha convertido en estos tiempos este tema, toda la vorágine de compras y de movimiento comercial que se produce... para ellos, todo esto era inalcanzable y más frustrante aún. Tampoco se puede tocar el tema de la familia, sus familias están todas disgregadas, desarmadas, con sus papás si es que existen en la cárcel, o enfermos de drogados o borrachos, sus mamás, golpeadas, muertas o prostitutas... El tema es muy jodido como para tocarlo con ellos. Pero no son cartuchos, y algunos hablan sobre sus experiencias, y eso si, hay que saber escucharlos. Es un regalo maravilloso que abran sus corazoncitos contigo, ya que no suelen hacerlo con nadie. Este primer día de taller, entonces fue súper enriquecedor para nosotros. Pudimos ser parte un ratito de las vidas de los niños, y lo más importante, pudimos distraerlos y alimentarlos, que también era un objetivo importante del proyecto. Después de pintar un rato, les dimos un recreo, en el que jugaron ping-pong, taca-taca, y comieron ricos sándwiches onda mac donald, hamburguesas con lechuga y tomate, y los aderezos típicos que tanto les gustan. Como todo niño, también son mañosos para comer. Uno cree que por el hecho de ser comida, van a comerse lo que les demos, entregados y agradecidos. Como ya los conocíamos, y al principio les dábamos para alimentarlos comida casera, vitamínica y todo eso, no nos pescaron y nos devolvían los platos enojadísimos, Los niños de la calle, puedo decir, no se diferencian en nada de los míos, son niños, y siguen siéndolo a pesar de lo dura que es la vida para ellos. Toda esta aprehensión que uno tiene, cuando quiere darles lo mejor a los que quiere, y prepara, por ejemplo, lentejas para que crezcan sanos y coman legumbres y toda esa parafernalia, se va a la punta del cerro. Muchas mamás que lean estas palabras van a entender perfectamente a lo que me refiero. En todos estos detalles está la experiencia que adquirimos día a día con ellos. Son niños y los niños son niños donde estén y cómo estén, ahí está la crueldad y lo que significa realmente que vivan abusados y maltratados por los adultos y por la sociedad. Ellos son felices con la más mínima manifestación de cariño y de afecto... se entretienen fácilmente, y no son difíciles de conquistar si de verdad te lo propones. No es fácil engañarlos, no es fácil que ellos no se den cuenta de tus intenciones. Son niños, y por eso, sus ojitos tienen una mirada transparente y transparentan todo lo que ven. Lo malo que a ellos les sucede, las maldades que la gente adulta hace con ellos, no es que no se den cuenta, sino que no les queda otra salida que aceptar lo que venga, y estos niños saben cómo hacerlo, se dejan abusar para sobrevivir, y saben sacar provecho, si se puede llamar así, de estas situaciones. Un provecho económico, nada más, porque el daño se les produce igual y cargan con él por el resto de sus vidas. El compromiso que fuimos adquiriendo con ellos fue cada vez más estrecho, y más serio. No íbamos a poder dejarlos nunca más solos. Así somos, así soy yo, así es la Pía, así era el equipo que conformamos. Los que no lo sentían así, fueron quedando en el camino. En mi caso, pude descubrir cuál era mi pasión y quizás mi misión, la vida me cambió, y nunca más fui la misma después de conocer a estos maravillosos niños. Nunca más viviría tranquila si no los teníamos protegidos en algún lugar, y si no sabía más de sus vidas. Es por eso que más adelante, les voy a contar lo que me sucedió. Vamos por orden. El primer día de taller fue todo un éxito. Los niños estuvieron muy bien, cumplieron con las tareas que les dimos, y ya en la tarde, después de darles unas suculentas onces, partí a dejarlos de vuelta a la caleta. Esta parte era la más difícil para mí. Pues tenía que dejarlos denuevo en la calle, y no sabía qué pasaría esa noche o al día siguiente con ellos. Tía, nos vemos el jueves denuevo... te esperamos... casi les costó darse cuenta que íbamos a pasar un día entero sin taller. Pero estos niños son fuertes y son escurridizos, no hice más que dejarlos en la caleta, y ya empezaron a desaparecer algunos, otros se fueron a dormir un poco, y otros tomaron sus bidones de gasolina o botellas de tolueno, y continuaron con sus vidas. Yo, tranquila porque por lo menos un día los tuve para mí, los alimenté y los regaloneé un ratito. Cansada igual, porque estos niños requieren atención en todo momento, y como no los conocía en su comportamiento cotidiano, tuvimos que estar alertas que no hicieran alguna maldad. Pero eso no ocurrió, fuera de que cuando llegué a la casa de vuelta, me habían sacado una botella de Bailey, y el detergente para seguir lavando su ropa en la caleta. Me sonreí al darme cuenta, ya que eso no es nada, pensando que son niños que roban para sobrevivir, y que todo pudo haber sido más complicado. Pero no me cupo la menor duda de que esas cosas no iban a suceder. El taller de Tarjetas de Navidad, se realizó religiosamente todos los martes y jueves durante un mes, sin ningún problema, los niños cada día venían con más ganas y mejor se portaban. Lo difícil fue terminarlo y no encontrar otra manera de tenerlos cerquita como los tuvimos en esa oportunidad. No teníamos recursos para seguir, y desgraciadamente nuestro equipo, cada uno con sus vidas teníamos que compatibilizar este sueño con nuestras propias vidas y nuestros trabajos. No había mucho tiempo, personalmente, tenía que buscar trabajo para mantener mi casa, y ya no podía darles tanto tiempo a los niños de la caleta.
Las Obras
Los niños trabajando en mi casa
También hicimos "recreos" deportivos
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